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Prólogo
(del tomo 10 de la obra
“Historias del Fútbol Salteño”)
En el historial del
fútbol argentino, varios clubes encuentran
sus orígenes ligados a los frigoríficos,
ferrocarriles, instituciones religiosas o
gremiales, comunidades de inmigrantes o
desprendimiento de otras instituciones
deportivas.
El Club Atlético
Pellegrini nació en un bar, en las orillas y
como un equipo veraniego.
Su nacimiento en un bar
plasmado en un acta de papel madera es
indicador de la bohemia de sus impulsores.
Don Amado Sivero, su primer presidente,
tenía fama de ello.
En las orillas. Porque la
calle Once de Setiembre, en la que nació,
constituía el límite del ejido urbano de la
ciudad. Pasar dicha arteria de circulación
era meterse en medio de los aserraderos.
Como un equipo veraniego
porque nació con el nombre “Bola de oro” en
honor a la casa comercial de una reconocida
talabartería en la ciudad de Salta, para la
disputa de los “picados” de temporada de
calor.
Dicho club fue integrado
por jugadores que ya estaban federados en
otros clubes afiliados a la Liga Salteña de
Fútbol y cuando terminaba la temporada se
reunían en torno al equipo del barrio o
mejor dicho del bar.
El nombre de “La Bola de
Oro” no duraría mucho. El mangazo de los
changos no correspondido por la casa
comercial, los llevaría a cambiar de nombre.
¿Cuál?. El de la calle: Once de Setiembre.
Cuando se cambio la nomenclatura de nombres
de las calles se adoptó el de Pellegrini.
En la historia
“adoquinera” pueden observarse varias etapas
en su evolución. En el contexto social Usted
podrá visualizar como el club encuadrado
entre las calles Pellegrini, Jujuy,
Ituzaingo entre San Martín y San Luis fue
ampliándose de los conventillos a Villa.
En un tiempo Pellegrini
fue considerado patrimonio de Villa
Cristina. Su esplendor futbolístico, las
canchas llenas en una época, no tuvieron
fronteras. Las grandes campañas expandieron
al club azulgrana más allá del conventillo y
la villa. Aquí “Peye” dejó de ser un club de
barrio y paso a tener hinchas por todos
lados.
Esa orilla hoy se
convirtió en centro, pero su proyección
institucional sigue siendo la orilla. La
concreción de su predio deportivo en Villa
Palmeritas, sin lugar a dudas marca otra
etapa.
Desde el punto de vista
futbolístico, el club azulgrana alcanzó su
pico en la década del 60 y los 70. En la
presente obra se detallaran las formaciones
de grandes equipos que fueron protagonistas
de los torneos organizados por la liga del
balompié salteño.
En las páginas
adoquineras usted encontrará los ascensos y
los descensos: sus hinchas y sus personajes;
sus anécdotas y recuerdos.
En las páginas azulgranas
los entrevistados desentrañan sus vivencias
y silencios.
Además de caracterizarse
por sus grandes equipos y su convocatoria,
Pellegrini se caracteriza por su actividad
folklórica, social y cultural.
El tomo 10 de la obra
“Historias del Fútbol Salteño” deja abierto
varios interrogantes: ¿es Pellegrini un club
grande?. Para muchos sí, para otros no. Sea
la interpretación que fuere la pelota queda
picando.
La presente obre tiene
como objetivo este disparador. Seguramente
su lectura dará lugar a muchos más
recuerdos. ¿Sabía Usted, que River Plate
gestionó en nuestra ciudad la afiliación de
Pellegrini a la Liga Salteña de Fútbol?.
¡Qué Peye trajo a jugar a Salta a la
Selección Nacional Argentina! ¡Qué el
gobierno interventor que derrocó a
Bernardino Biella, le quitó el terreno donde
“Peye” iba a construir su cancha! ¡Qué el 6
a 0 a Central Norte! ¡Qué el cuadrangular de
cinco! ¡Qué el primer partido televisado en
directo en Salta fue Pellegrini- Central
Norte! ¡Cuando en el último gobierno militar
se rodeo el club, con cientos de hombres,
camiones y tanquetas!. ¡Qué cuando
intentaron desafiliarlo de la Liga Salteña
de Fútbol! ¡Qué cuando se consiguió el
terreno y construyó la cancha!, serán sin
dudas algunos de los temas más comentados
por los adoquineros.
La memoria volverá con el
tiempo y en ese vistazo volverá a
desenterrarse a los viejos ídolos de una
tarde y viejos momentos.
Es muy probable que sean
varios los héroes anónimos a quienes no se
le haya rendido en estas páginas una
semblanza o un monumento.
Los “adoquineros” cuentan
con una rica historia. Las voces de los
protagonistas testimoniaran ello. Cada club
tiene una particularidad, una identidad que
lo hace diferente del otro, según los
tiempos.
Ochenta y un años de
historias tienen mucho por decir. El
material fotográfico impregnará a más de
uno. Si usted es “adoquinero”, seguro que
intentará buscarse en estas páginas. Si no
lo es descubrirá un mundo nuevo. |